La frase del día

Donde no hay futuro ¿cómo puede haber pecado?

Sex pistols "sex on 45"

viernes, 25 de mayo de 2012

DE PITADAS Y OTRAS TONTERÍAS


                ¡Y por fin llegó el día! La gran final de la Copa Del Rey se juega hoy. El torneo, que ha pasado por horas muy bajas por el escaso interés que despertaba en los equipos grandes y su consecuente pronta eliminación, tras su periplo por el desierto continúa su nueva etapa de relumbrón. El año pasado, fueron el barÇa y el Madrid los encargados de sacarle brillo al trofeo, que necesitaba un espaldarazo como este para salir de nuevo a flote. El resultado fue que se resucitó una competición muerta, para regocijo de los amantes del futbol, que vemos en la copa uno de los torneos más bonitos que se pueden jugar. Y si no, que se lo pregunten al Mirandés, que ha hecho una de las gestas más grandes de su historia, al caer en semifinales ante un histórico de la competición: el Athletic de Bilbao, dignísimo finalista junto con los culés y ante los que hoy, por fin, se van a enfrentar a partido único en el Vicente Calderón.
                Y, hasta aquí, todo lo que debía ser un comentario deportivo, un evento destinado a hacernos olvidar un tanto las penurias que estamos pasando para atolondrarnos ante la tele, cerveza en mano, disfrutando de lo que no debería dejar de ser: un espectáculo. Como siempre, las voces de los bares se han encargado de dar un giro no por esperado menos grotesco,  mezclando deporte y política para llenar de basura algo que debía estar limpio. La plataforma “Cataluña acció”, por boca de su presidente, Santiago Espot, se ha encargado de empañar el evento, pidiendo que se pite contra los símbolos nacionales, en favor de la independencia de aquella región. Este señor, tiene la desfachatez de afirmar que efectivamente “es una falta de respeto pero que hay tantas faltas de respeto hoy en día”, retratándose así como lo que es: un indeseable.
La Dama de Baza. Siglo IV A.C. ¿No os recuerda algo los colores policromados de sus alas?
                La bandera nacional, con diversas variaciones, tiene una antigüedad de más de 200 años. Fue adoptada por Carlos III en 1785, para dotar a la Marina Española de una mayor visibilidad marítima. Por su parte, el himno nacional, denominado “Marcha Real”, es uno de los más antiguos de Europa. La primera mención es de 1761 y era reconocida bajo el nombre de “Marcha de Granaderos”;  realmente, el nombre es lo de menos. Ambos símbolos, están recogidos en la Constitución de 1978, y se supone que representan a una nación soberana. Solo por este hecho, ya deben ser respetados por todos, estén o no, se sientan o no, arropados bajo estas enseñas. El respeto y la tolerancia son fundamentales en este mundo de hoy, y bajo esas directrices debemos regirnos. La Carta Magna debe tomarse en su totalidad y no en parte; y digo esto porque al igual que es exigible y garantizable por esta el derecho a la libre expresión, también lo es el miramiento hacia nuestras enseñas.  Els Segadors, La Señera, La Ikurriña o el Eusko Abendaren Ereserkia, merecen la misma consideración que la Marcha Real o la bandera de  España; pero no se nos puede exigir deferencia a quien no nos paga con la misma moneda. ¿Deberíamos organizar una pitada contra las enseñas catalanas y vascas?; quizás si, siguiendo la forma de actuar del señor Espot; Pero creo que nos equivocaríamos. Ahora bien, la misma consideración  que me merecen los estandartes de otros, lo pido para los míos. Aunque no me parece bien, los pitos hacia la Casa Real pueden ser una muestra de concordancia o no para con una realidad política, aunque nunca deben ser señal de falta de respeto por el Jefe de Estado de un país, porque volveríamos a lo expresado en las líneas anteriores. Pero el himno y la bandera son otra cosa y, como tales, deben ser sagrados, te representen o no, signifiquen para ti mucho o nada: no hay justificación para insultar a nadie de forma gratuita.
                Dejemos las cosas como están, no desvirtuemos un espectáculo para convertirlo en un mitin. Observemos las reglas de la tolerancia y que cada cual se emocione con las enseñas que realmente les representen, sin ofender a nadie. Creo que la situación no está para enzarzarnos en peleas baladíes. ¿Cuándo aprenderemos al fin a caminar juntos?

miércoles, 16 de mayo de 2012

Valladolid (Imágenes que llevo en el corazón)


Como he dicho antes, os quiero mostrar unas fotos de mi ciudad, Valladolid. Quiero que veais de qué nos sentimos orgullosos los pucelanos. No creemos tener ningún tipo de abolengo por ello, solo la convicción de vivir en una ciudad bella que, desde aquí, os animo a conocer. UN ABRAZO PARA TODOS
Santa María La Antigua
Patio de Las Tabas

Fachada de San Pablo


Campo Grande

Fuente de La Fama

Valladolid desde El Pisuerga

Acera de Recoletos

Acera de Recoletos

Teatro Calderón
    
Patio de San Gregorio

Fachada de San Juan de Letrán

Patio de Las Tabas

Casa-Museo de Cervantes


Academia de Caballería

Catedral

San Benito El Real

Puente Colgante

Plaza Zorrilla

Plaza Mayor (Ayuntamiento)

Fachada de San Gregorio


Patio de San Gregorio


Pucela y la frikipedia


            Paradójico o, cuanto menos, raro resulta que, después de tantos años escribiendo aún no le haya dedicado nada a mi tierra. Lo cierto es que, cuanto más amas algo, más torpes pueden resultar tus palabras; esto es algo que he podido confirmar siempre que he intentado dedicar algún voluntarioso escrito a alguien o algo que me importan sobremanera. Aún así, pensando que era ya llegado el momento de hacerlo,  comencé a recabar algo de información a fin de poder tener más material que me ayudase en mi futuro proyecto. Lo bueno de documentarse no es solo lo que se aprende: además te dota de cierta objetividad que ayuda a encontrar vocablos más apropiados, ideas más claras y, sobre todo, a que prevalezca sobre la pasión la equidad y la lógica. Desdichadamente (para mí), el escrito va a continuar un tiempo más  en el arcón de los deseados, gracias a unas líneas que encontré por casualidad en la amplitud de la red, escritas por un ágrafo inculto, soez e ilógico, que confunde el humor con el insulto, cayendo irremisiblemente en la más absoluta de las chabacanerías.
            Y es que el humor es muy importante; actúa como un eficaz mecanismo de defensa ante las adversidades que, de otro modo, seríamos incapaces de soportar. Siempre me he preciado de tenerlo en grado elevado, intentando además conjugarlo con una autocrítica mordaz e irónica que me ha llevado a hacer sangre de mis defectos, en favor de una sonrisa, movido por el convencimiento de que si no me río de mí mismo (con falta absoluta de acritud), no tengo justificación alguna para bromear acerca de nadie. Y esa ha sido mi línea de conducta; pero hay ciertas cosas que no se pueden permitir, aunque solo sea por una simple cuestión de amor propio bien entendido.
            Y es que, como he dicho antes, estaba buscando información en la red acerca de mi ciudad cuando, de modo fortuito, llegué a una página denominada “frikipedia”. Es esta un intento de emular a la famosa Wikipedia, pero abordando los temas de un modo jocoso, con el único fin de entretener, cosa loable sobre todo en estos tiempos tan faltos de sonrisas. Al consultar el término “Pucela”, me encontré con un ¿artículo?  escrito por un Pennywise cualquiera, grotesco y espurio que, ante su falta evidente de materia gris, se dedicaba a sacar mierda por la boca y a plasmarlo en forma de palabras. Supongo que el autor, no contento con las palmaditas que le da su mamá cuando hace una gracieta, quiso buscar las de sus amigos haciendo mofa, befa y escarnio de gentes a las que no conoce (aunque piense que sí) para divertimento general, con perlas que ahora paso a enumerar copiando y pegando por citar con literalidad lo expresado en el dichoso articulito.
            Comienza con una pequeña definición:” Ciudad de fronteras no físicas, enmarcada dentro de la ciudad de Valladolid. No hay que confundir con esta,no reconocida por las autoridades y estamentos oficiales.” Hasta aquí, todo bien. Salvo por una pequeña falta al no separar con un espacio una palabra de una coma, todo es aceptable, tampoco hay que pedir mucho y, además, esto es algo que normalmente se suele dar cuando se escribe rápido.
            Continúa con un párrafo que no tiene desperdicio: “ Pucela es una ciudad dentro de otra, cuyos habitantes se diseminan por toda la ciudad de Valladolid creando así unos límites no definibles. Se caracteriza por ser totalmente opuesta en cuanto a ideales de lo que Valladolid se ha empeñado en representar; digamos además que es una ciudad dormida en el subsconsciente de muchos ciudadanos vallisoletanos, que no saben que dentro de su Valladolid ideal, existe otra ciudad invisible a los ojos del que no la quiere ver.” En este punto, al anormal le da por volverse fino, pero no le llega la materia gris y hace palpable su perlesía mental. Intenta parecer mas culto intrincando la sintaxis para dar lugar a giros esperpénticos. Para colmo, mete con calzador una palabra inexistente en la lengua española: “subsconsciente” Imagino que el mostrenco quería decir subconsciente y, en su innegable cultura, sustituyó una por otra. ¡Cosas de los sms!
            Como aún no tenía bastante, para mostrar su evidente dominio de la lengua continúa: “Entre los pucelanos existe un dicho escuchado sobretodo fuera de las tierras vallisoletanas, que reza exactamente así:
«Hay dos tipos de personas: los de Valladolid y los de Pucela.»”
¡Y estalla la algarabía! ¡Ahora lo entiendo todo! ; Bueno, todo no. Todavía ando preguntándome qué leches hace un abrigo en esta frase. Y es que eso es precisamente un sobretodo: un gabán ligero que se lleva sobre el traje; ¿habremos pasado a comentar la semana de la moda de Milán?; creo que no. Me da que el ignorante quería decir “sobre todo”  y no le dio la neurona libre para escribir y leer a la vez: ¡cosas que pasan!
Para terminar de rematarlo, continúa en los siguientes términos:
~ Pucelanos Sobre los de valladolid.
Esto es un símbolo el cual las autoridades se han empeñado en soterrar, el sentir pucelano.
Cabe destacar que los pucelanos son muchísimo peores que los vallisoletanos. Un pobre vallisoletano es buena gente amigable gente sin mas, mientras que un puto pucelano cree que su Pucela es el ombligo del mundo, todos los grandes personajes de la historia son pucelanos (o tienen ascendencia pucelana) y que León es una mierda (cosa que no es cierta ni mucho menos).”
Paso de comentar la absurda perífrasis morfológica de las frases para ceñirme a lo concreto: “pobre vallisoletano” Siento que nos  consideres dignos de dar pena: sin duda no nos conoces; “buena gente amigable gente sin mas” giro incomprensible sin sus correspondientes signos de puntuación y acentuación (otra evidencia de la altura morfológico-sintáctica del ignorante que hay detrás de todo esto). Del resto, ¡qué decir! No tengo palabras, la verdad. Ni los putos pucelanos nos creemos el ombligo de nada, ni todos los grandes personajes nos tocan de cerca (aunque tengamos nuestra pequeña cuota, como todos los lugares del mundo) ni pensamos de León que sea eso que dices. Por el contrario, respetamos a todo el mundo por igual, guardando un cariño especial por todos los castellano-leoneses por compartir con nosotros algunas de las vicisitudes más grandes que pueda sufrir tierra alguna. No en balde, aquella tierra ha sido muy castigada por grandes periodos de carestía que se han soportado gracias a la forma especial de ser de su gente: nunca más que nadie, pero tampoco menos.
Como parece ser que el autor considera que los lectores tenemos un coeficiente intelectual similar al suyo, cree pertinente añadir un esquema que nos clarifique diversos conceptos:
“Por último, un esquema para dejar claros los conceptos de Valladolid y Pucela:
Valladolid, o Pucela por los ojos inexpertos, serian lo mismo, no siendo así y habiendo quedado explicado en este articulo.
Pucela, no sería lo mismo que Valladolid, aunque históricamente se enmarque dentro, y por supuesto mucho menos que ver con el concepto de capital de España asignado con cierto acierto a Valladolid.
Puzela, hay quien dice que éste se encuentra dentro de Pucela, en el sector más radical, pero de momento no hay pruebas concluyentes entorno a ello, en todo caso formaría parte de Pucela.
Bilbao, que no tiene nada que ver.
Félix el gato, que es un dibujo animado; un gato que no tiene nada que ver con Pucela, y menos con Bilbao.
León, es la eterna enemiga de Pucela y un poco de Valladolid.” 
 Está claro que los pucelanos somos personas “serian” ( ¡para qué poner una tilde que cambie el significado! ), pero que no confundimos la locución adverbial “en torno” con el entorno que nos rodea. Un cúmulo de despropósitos escritos por un ignaro que, gracias al cielo, se puede ocultar en el anonimato de la red.
Como no podía ser de otro modo, el administrador tomó cartas en el asunto y puso una nota:
- Dios, es decir, vuestro amado señor el Monstruo del espagueti volador quiere que esta mierda definición se crezca un poco, o se la haga crecer, por la gracia de sus magnánimos tentáculos de pasta -
Lo poco que trae este artículo puede exprimirse mucho más, osea que
saca la pala de recoger y la bolsita de plástico y ya me lo estás poniendo guapo .
Y, con esto, ¡listo!: ni se corrige, ni se anula lo potencialmente ofensivo ni nada por el estilo; ¿para qué? Si aquí no pasa nada. Se pueden soltar barbaridades sin más, y ofender a quien venga en gana. Me siento bastante decepcionado por este artículo que confunde el humor con el escarnio: no creo que nadie tenga derecho a soltar burradas tales. Siento mucho si esta entrada os resulta pedante, pero me he sentido obligado a escribir esto por un simple sentido del orgullo para con mi patria chica. Para no alargar en exceso esta entrada, en la siguiente voy a poner el único motivo por el que nos sentimos orgullosos los pucelanos: lo bonito de nuestra tierra que, no es nunca más que ninguna otra pero jamás menos. Dicho esto, solo me queda recordar aquella genial cita de Claude Chabrol:
La tontería es infinitamente mas fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene un límite, la tontería n0"

lunes, 7 de mayo de 2012

UN PAÍS TRISTE


                                                                 
                A nadie se le escapa que vivimos unos momentos bastante penosos, en los que sobrevivir está comenzando a ser una especialidad.  Por un momento, volvimos a mirar al puerto, esperando los galeones de las américas cargados de oro, a beber alegremente el vino de las tabernas, invitando a cuantos entraban en ellas y sin mirar ni de soslayo la cuenta; a  tener tertulia de cafetín trasnochado mientras nos emborrachábamos con el vino malo que no era sino la sangre de nuestras heridas, entre jacaranda y chirigota, como las cigarras que llevamos dentro, en el adn español. Y en todo esto estábamos cuando, por sorpresa la pobreza comenzó a entrar por la puerta mientras el amor, el lujo, el estado de bienestar, la alegría, el pan y la sal, acompañaron al amor saltando por la ventana, dejándonos sumidos en un estado de estupefacción y de desamparo.
                Y, ¡cómo no!, comenzamos de nuevo a hacer lo que mejor sabemos: arreglar el país en los bares. Y de nuevo las voces que más alto hablaban eran las que tenían razón, sin que se tuviera en cuenta ni la procedencia, ni la sabiduría ni el sentido común. Entre tanto, nuestros dirigentes se dedicaron a callarnos la boca con subvenciones que minaban las reservas y no eran más que darnos un pescado en vez de enseñarnos a pescar (¿nadie les habló nunca de Confucio?). Y la mejor herencia de la Democracia se fue ya no por la ventana, sino por el desagüe, con un ruido vacuo y sordo de los desheredados más tristes: los que ni siquiera saben que lo son. Y otra vez se escuchaban, pero ahora más fuerte, las voces de los bares.
Suenan gritos de unidad: ¡debemos salir juntos de esta situación! ¡ todos a filas ! ¡ a una compañeros ¡ Y se arma el ejército de salvación, y nos alineamos en columnas para vencer a la desesperación; pero, “¿bajo qué bandera?” , pregunta uno de los más avispados. Y con solo una simple interrogación, se produce la derrota. No se puede lucir la enseña nacional sin ser tachado de facha, pero sí la de la tu comunidad; no se puede decir que te sientes orgulloso de ser español sin que te llamen derechón,  ; no es posible expresar otras ideas que no sean las políticamente correctas: la debacle asombra de nuevo los corazones. Y las voces de los bares, son ahora atronadoras.
Somos una nación de naciones sin bandera común; un país en el que nadie lucha por la colectividad; un pueblo que solo se une en los eventos futbolísticos: hemos perdido la identidad, y ahora hemos añadido al diccionario otro nuevo insulto: ¡ español  ¡  Supongo que a estas alturas ya habrá alguno que esté aplicando para mí alguno de los epítetos del párrafo anterior. Los mismos que se sienten orgullosos de proceder de su región y escupen a la bandera para, acto seguido, poner la mano y cobrar del Estado por su cargo. Y las puertas de los bares se llenan de un público aún más ruidoso: los izquierdistas de cafetín y tafetán que, desde sus poltronas de oro, se permiten llamarnos a las barricadas mientras guardan sus coches de alta gama en el garaje del chalet. Los mismos que, cuando escuchan hablar de  Marx, solo saben decir que era un cómico genial y que confunden a Engels con el protagonista de La casa de la pradera. Una masa ingente de voceras de tertulia barata que no se han leído en su puta vida El capital ni el Manifiesto comunista y, lo que es peor, no piensan hacerlo para no sentir remordimientos por la posición social y el patrimonio personal que atesoran.
                Somos un país triste, desunido y hundido. No podemos aspirar a más. Que sigan incrementándose las voces en los bares, que continúen alzando la voz. Gritemos más fuerte para que nadie pueda ver nuestro miedo. Arreglemos la situación en la barra y quedémonos cruzados de brazos ante la realidad. Tenemos lo que nos merecemos; somos lo que preconizamos. Solo polvo y ceniza que se lleva el viento, entre los ecos lejanos del fracaso.